El Baile del Escorpión

"Te tomé de los hombros y te quedaste mirándome fijamente. Sin parpadear. Me dí cuenta de que la mirada del Escorpión es más aguda que el veneno que recorre sus entrañas. Pero luego cambiaste el tema, sonreíste, parpadeaste y se perdió la adrenalina del momento. Te llevé a un parque olvidado y polvoriento que nos quedaba cerca, y ahí nos sentamos en una banca. Entre el momento en que nos sentamos y el momento que nos besamos pasaron unos 10 minutos, durante los cuales hablamos de cosas que no sirven para nada.

Luego llegó, elegante e inevitable, el beso.

El Beso me hizo pensar, por momentos, que estaba perdido. Que la sustancia tóxica activa que llevabas en tu cuerpo arácnido estaba adentrándose lentamente en mis entrañas. Y ni eso me hizo apartarme de tí, porque nadie me dijo nunca que el veneno que una Escorpiona transmite cuando te besa es increíblemente adictivo, para aquellos que de cualquier manera ya están condenados."


Rocalfo.

sábado, 12 de junio de 2010

Una Historia Nace...


¡Hola chicas!









Antes que nada quiero compartirles un poco del por qué de mi nota. Aquí, en mis notas, narraré ocurrencias mentales, imaginación pura, picardías que tal vez yo nunca haría. Les pido su apoyo leyéndome y opinando. Si quieren que se agregue a alguien más para leer esto, con mucho gusto se hace jejeje. En verdad, necesito de su apoyo. La protagonista por ahora no tiene nombre, así que necesito sugerencias.


-I-



"Basta, ya, ya, aaaahhh…" Hace 24 horas de eso.







Después de cuatro años, tu adicción al alcohol, una banda, la bruja de tu madre, la igual de bruja de tu hermana, tu inexistente prepa y dos novias, más otros tantos novios míos… me buscas. Sí, tú me buscas a mí. Parece que no sabes lo mucho que me hago del rogar, parece que no sabes que a mí, a mí, no me vas a condicionar. Las cosas se harán cómo y cuándo YO quiera, ¿entendido?



En nuestros días de secundaria, jamás quise ser tu novia, sólo jugaba contigo; te robaba besos, abrazos, provocaba cada poro de tu piel, mojaba tus mejillas y oídos con mis labios. Y tú, tú amabas mis piernas, alucinabas con ellas, al igual que con mi escote. Recuerdo lo mucho, lo demasiado que lloraste cuando la secundaria terminó, tanto que caíste en el vicio del alcohol.







No te culpo, debe ser difícil superarme, cosa que no hiciste. Gracias a mí solucionamos tu problema con el trago, para que entonces a ti se te ocurriera tener como novia a una momia de anchas caderas, muy delgados hombros y expresión retrasada, Patty, siempre me celo porque tú nunca dejaste de llamarme, de buscarme. Sí, Mario, sí, admite que siempre he habitado tus pensamientos, ni el mundo entero ha podido contra mi recuerdo.







Y ahora que me llevas restregada en toda tu piel, ¿cómo le harás sin mi cuerpo? Ayer disfrutaste como nunca de mi compañía en tu habitación, como siempre lo habías pedido, eres el cuarto en mi lista, el cuarto hombre virgen que entra a mi mundo, se empapa de mis delicias y sale deseante de más y más y más. Pero, te la pelas. Ya no habrá otra ocasión, bueno… sólo si a mí se me antoja. Crees que fue muy placentero, y sí, pero… pensé que tu “amiguito” sería un poco más largo, o por lo menos más ancho. Tus besos no me llevaron a ningún lado, me tenías, inerte. Tus manos; torpes. Por más que buscabas mi punto de excitación, no hallaste ni madres. Te perdiste en mi escote y no sabías ni por donde besarme, querías tener mis pechos y piernas a la mano. Me llevaste al suelo y pretendías una rusa con mis seños o un buen chupete de… de eso que ni risa me pudo dar. Pobrecillo, es que, eres virgen. Ok, ok, ERAS.







Agradéceme de nuevo, tu primera vez fue conmigo. Tu languiducho pene me hizo los mandados porque no me lleno, no dio el ancho; eso sí, que rico lo movías, pero nada más eso. Te quedaste con ganas, lo sé, no eyaculaste –aaaahhh-. Pero no puedo hacer nada con eso, perdiste tu oportunidad, cómo querías sentir presión si un dedo mío es más ancho que tu miembro. ¡Dios!







Muy dignamente, me dijiste: “Pues, nos vemos en un año para la segunda vuelta, porque ahora, ahora tengo novia”. Next! Hoy por la madrugada dejaste lo siguiente en mi bandeja: “El jueves no tengo clase, dime que tú tampoco”



Posdata: A la próxima ten a la mano más de un condón, y procura usarlo. Digo, si no es mucha molestia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario