El Baile del Escorpión

"Te tomé de los hombros y te quedaste mirándome fijamente. Sin parpadear. Me dí cuenta de que la mirada del Escorpión es más aguda que el veneno que recorre sus entrañas. Pero luego cambiaste el tema, sonreíste, parpadeaste y se perdió la adrenalina del momento. Te llevé a un parque olvidado y polvoriento que nos quedaba cerca, y ahí nos sentamos en una banca. Entre el momento en que nos sentamos y el momento que nos besamos pasaron unos 10 minutos, durante los cuales hablamos de cosas que no sirven para nada.

Luego llegó, elegante e inevitable, el beso.

El Beso me hizo pensar, por momentos, que estaba perdido. Que la sustancia tóxica activa que llevabas en tu cuerpo arácnido estaba adentrándose lentamente en mis entrañas. Y ni eso me hizo apartarme de tí, porque nadie me dijo nunca que el veneno que una Escorpiona transmite cuando te besa es increíblemente adictivo, para aquellos que de cualquier manera ya están condenados."


Rocalfo.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Unicamente en ti la respuesta está


En mis ojos hay dolor y miseria; recuerdos que desgarran mi alma y hecha cientos de girones se preserva, esperando sin duda, algún día, retomar su divina su forma y cumplir de nuevo con su cometido, amar sin mesura. Dentro de mí encontraras la ilusión, esperanza, que como un destello se dispara al momento en que tus ojos penetran en mis entrañas, después de ti llega mi calma y retomo aquellos anhelos hace tiempo calcinados por el ego. Es tremendo mi afán al procurarte, el calor que desata cada abrazo y beso tuyo, la guerrera de mí sale y proclama un cuento de color rosa acompañado de colosales castillos en el aire. Ahora bien, dime tú ¿Qué es lo que llevo en mis ojos? Llevo tu más recóndito deseo, en mi pupila proyectas tus más grandes sueños y sé que pretendes me apodere de ellos; soy lo que me pidas que sea, tú y yo sentimos lo mismo. El mercurio en mis ojos lo ignoro, mas, tu mirada me dice lo contrario; provocas en mis malares un ardor indiscutible, tornado mis pómulos en pleno atardecer, todo esto al indagar en mi persona, efecto de tu intrépida mirada buscando respuestas en la mía.